El concepto general de cuento es:
El cuento es una narración fuertemente formalizada, dotada de una morfología especifica y de indicaciones genéricas inequívocas, situado en un tiempo abstracto fuera de cualquier dimensión  y marco  cronológico     ( érase una vez...) Märchen.
Es una narración prosaica normalmente corta, de asunto ficticio o altamente significativo. Su trama es sencilla, pocos personajes, minuciosidad en los detalles, acción reducida a un solo aspecto.
Añadir que lo esencial del cuento son los caracteres, el ambiente, ni aún la historia narrada; es su significado ideal y simbólico una llamada al corazón y a la imaginación que nos purifique de las miserias de la realidad.

El cuento tradicional es una narración, por lo general compleja, extensa y articulada en una secuenciación de motivos o peripecias narrativas que siguen un orden y número variable aunque no arbitrario.
Su contenido se percibe como ficticio o imaginario por el narrador y el oyente. sus personajes son puros arquetipos simbólicos. Se inscribe en unas dimensiones de espacio  y tiempos definidas y reales.
El cuento popular es un relato de tradición oral, relativamente corta, con un desarrollo argumental e intriga en dos partes o secuencias, por lo común, y pertenecientes a un patrimonio colectivo que remite a la cultura indoeuropea.
El cuento suele hablar de la vida cotidiana, de ahí la estrecha vinculación con los mitos y ritos  de la antigüedad.
El cuento en la literatura para niños:
El cuento concebido como  género específico y dotado de una finalidad propia, es siempre un cuento. Y éste género sigue siendo especialmente vivo, y por alguna razón, siempre tan adecuado para su público privilegiado, el niño.
El cuento en una cultura de tradición oral, es como se han empezado a contemplar desde un punto de vista diferente los cuentos que producen nuestra propia literatura para niños.
El cuento a diferencia de otros géneros más específicamente narrativos, recreativos o contestatarios, es un género “serio” ( incluso aunque su forma sea de las más divertidas). Este rasgo de seriedad proviene de la extraordinaria delicadeza de lo que tiene que transmitir, en un lenguaje que continuamente hay que reinventar.
Por ello, y porque articula magistralmente lenguaje y vida, es el género que en el campo de la literatura infantil sirve para iniciar mejor a la literatura; definida como espacio simbólico de expresión del hombre y de exploración de la condición humana a través del tiempo.
Los cuentos son el lenguaje de la infancia, el lenguaje que los niños/as entienden mejor que ningún otro.
Los cuentos proporcionan, entre otros muchos dones un mapa afectivo del mundo. En el que pueden ver reflejados sus sentimientos y emociones como en un espejo.
Todas las noches, millones de bocas, antes de ponerse  a dormir, solicitan a sus padres que le relaten un cuento.
Como nos enseñan los cuentos y subraya Osterrieth “ las alegrías y las penas de los niños, como todas las demás manifestaciones de su afectividad, no son pequeñas alegrías o penas más que a los ojos del adulto”.
Los cuentos, tienen el extraño poder de procurarnos un mejor entendimiento de la realidad y de las complejidades humanas. Permiten evadirse del mundo de lo cotidiano, de sus sinsabores y rutinas, lo imaginario da cuenta a la realidad.
La necesidad de relatos de un niño es tan fundamental como su necesidad de comida y se manifiesta del mismo modo que el hambre.
Los cuentos, los buenos cuentos, se dirigen al oído emocional de los niños y niñas. Les llega a lo más profundo de sí mismos, a diferencia de los discursos moralistas de sus mayores a los que se van haciendo con el tiempo más y más impermeables. Los cuentos y todo lo que edifique la fantasía, influyen de manera notable en nuestros sentimientos. Todos los sentimientos que provocan son reales, efectivamente vividos por quien los experimenta.

Las características propias del cuento son:

El título: puede significar algo literalmente, simbólicamente o ambos.
El motivo: impulso para realizar una acción.
El argumento: es la narración de todos los incidentes que se traman.
El tema o idea central: da forma y unidad al relato. Es la conclusión o interpretación del cuento por parte del autor. Las ideas secundarias completan la idea central.
Hay muchas teorías para definir el concepto de cuento; alguna de ellas son las siguientes:

SAINZ DE ROBLES:

“ El cuento de los géneros literarios, es el más difícil y selecto”. Este autor hace esta afirmación, basándose en que el cuento es un pequeño resumen de todos los valores narrativos: tema, rapidez dialoga, caracteriza a los personajes con un par de rasgos felices. En definitiva como el cuento es un relato breve para que sea bueno y bonito debe agradar en conjunto.

J.M. SÁNCHEZ SILVA:

“ El cuento es un relato imaginativo que se puede transmitir oralmente con facilidad. La novela corta es novela” . este autor compara la novela con el cuento. En la novela se escribe con gran lujo de detalles, el cuento es fundamentalmente síntesis. En la novela existe un momento que es el clímax, el cuento sería todo un clímax. En la novela, normalmente, se escribe con todo detalle y hay un momento en el que se narra la escena culminante, el cuento sería dicha escena eliminando las descripciones “innecesarias”.

M. BAQUERO GOYANES:

“ El cuento es un precioso género literario que sirve para expresar un tipo especial de emoción, de signo muy semejante a la poética, pero que no siendo apropiados para ser expuestos poéticamente, encarna una forma narrativa próxima a la novela pero diferente a ella en técnica e intención. Se trata pues de un género intermedio entre poesía y novela, apresador del matiz semipoético, seminovelesco, que sólo es expresado en las dimensiones del cuento”. ( El cuento español en el S.XIX, Madrid 1949).
Como podemos ver este autor nos dice que el cuento es un género entre la poesía y la novela.
 
 
 

 
 
 
 

La clasificación de cuentos es muy variada y dependerá del punto de vista en el que nos situemos: contenido, época literaria, enlace con la realidad, ect. Esto permite que un mismo cuento pertenezca a distintas clasificaciones.

· Cuentos en verso: se considera como poemas épicos menores.

· Cuentos en prosa: son los que normalmente leemos y estudiamos, como su nombre indica están escritos en prosa.

· Cuentos populares: son anónimos, con origen muy antiguo, con carácter folklórico y carácter moral.

· Cuentos literarios: de origen culto, estilo artístico, con muchas manifestaciones y autor propio.

Tanto unos como otros se pueden clasificar dividir en infantiles, poéticos, fantásticos, realistas, cuentos de animales, humorísticos y religiosos.

Cuentos infantiles:

Se caracterizan por su trama sencilla, enseñanzas morales y su desarrollo fantástico. Ejemplo: La camisa del hombre feliz, El patito feo ( Andersen), Barba azul, La Cenicienta ( Perrault),...

 
 
 

El cuento Infantil es una derivación natural del cuento literario, a este tipo de cuentos se llega  a través de un cambio, es decir, hay que adaptar los temas, las características, el lenguaje, ect... para que guste a los niños.
El fin del cuento infantil es comunicar sentimientos bellos que hagan gozar espiritualmente, el fin moral no debe aparecer en el cuento sino que con el tiempo el niño lo deducirá.
El cuento de hadas o maravilloso ha sido le más cultivado por los escritores y el que ha tenido más atención por parte de los psicólogos; aunque en los últimos tiempos  se ha desarrollado otro tipo como: “ Cuento de animales”, que atrae a los niños hasta los nueve años. A partir de esa edad y hasta los doce años ha surgido el  “ Cuento de la vida real”, “ EL Religioso” y “ El Humorístico”.
- Cuentos de animales:

Es un subgénero de los cuentos de hadas, en los que lo maravilloso está en dotar a los animales de facultades humanas. Se pueden considerar como una derivación de la fábula, pero más bien se considera una manifestación literaria del animismo y totetismo comunes a los pueblos primitivos y a la mentalidad de los niños de todas las épocas.
El contacto del hombre con la naturaleza es constante, de ahí que a los niños les gusten los cuentos de animales. No debe extrañarnos que el niño disfrute con cuentos en los que los protagonistas sean: perros, gatos, patos, conejos, flores, árboles...
Encontramos datos curiosos como : los niños que leen cuentos de animales extranjeros prefieren en este orden los protagonistas de los mismos: ratones, pingüinos, perros, osos, pájaros, gatos, cerdos, elefantes, urracas, caballos,... y los españoles: osos, gatos, ratones, perros, monos, cabras,  ardillas, leones, cuervos, serpientes,, gusanos, conejos, ...
Destacar que gracias a los cuentos de animales los niños aprenden lecciones morales.

Nómina de autores:
Extranjeros:
Walt Disney: Un baño de impresión, Un banco de recreo, 101 Dálmatas, Pato Donald.
Españoles
P. Collado: Cuento de la hormiguita: la hormiguita hacendosa, La hormiguita buena, La hormiguita profesora.
Fabiola Reina de Bélgica: Flip.
J. Fernández Castell: La ratita presumida.

Cuentos de la vida real:

Son muy importantes al llegar a los nueve años, cuando su observación está desarrollada y su mente empieza a razonar, hay que educar su entretenimiento práctico.
A esta edad la voluntad del niño todavía es muy débil, mediante estos cuentos hay que sembrar en al razón del niño, el concepto de verdad y que después sepa aplicarlo a la vida real, es decir, saber distinguir lo bueno de los malo, lo útil de lo dañoso, lo aparente de lo real,...
¿ qué mejor manera que un cuento para enseñar al niño a distinguir lo que debe hacer de lo que no?.
Además sabemos que el niño tiende a imitar la conducta de la gente que le agrada, normalmente el protagonista o los protagonistas de un cuento son de agrado y el niño se siente identificado con ellos, sobre todo si son niños de su edad y se mueven en su mismo ambiente.
Es necesario y muy importante que el cuento guste al niño para que así se sienta motivado por la lectura y no la abandone.

Nómina de autores
Extranjeros
Louisa M Alcot, Berthe Bernage, Charles Diquen...
Españoles
Monserrat del Amo y Gili. Montaña de Luz.
Liborio Casas. Cuando Antoñita la fantástica cumplió diez años.
Elena Fortún. Celia la que dice.
Mª Luisa. Antón Retaco, del ancho mundo.

Cuentos religiosos.

La enseñanza religiosa es una gran preocupación primordial en las escuelas. Esta enseñanza se imparte mediante la explicación del catecismo y la practica piadosa.
La educación no puede prescindir de las enseñanzas religiosas, ya que tiene que basar en algo las enseñanzas morales, aunque para que esta se lleve a la práctica no basta sólo con que sea comprendida sino que además ha de ser sentida y vivida, como ayuda a esto se crearon los cuentos religiosos que tratan de tener de santo, su nacimiento, su vida, ...
Nómina de autores
José María Sánchez Silva. Marcelino.
Julia García. R. Fernández Urcely Obra de Misericordia.
Fernández Catarrion. Siete Cuentos Infantiles.
Dentro de este grupo se fomentan los cuentos misionales que fomentan la hermandad entre los hombres de distinta raza y la caridad cristiana, como suelen tratar en países extranjeros suelen ser muy instructivos.
Españoles
Montserrat de Amo y Carmen Martell.

Cuentos Humorísticos.

No debemos pensar que el humor que les gusta a los niños es el mismo que el que le gusta a los mayores ya que para cada edad hay un humor diferente, es decir el niño no entiende el humor irónico, el humor con doble sentido, ya que su mente no está capacitada para ello.
El humor de los niños tiene que estar lleno de comodidad, mimos, movimientos,... los niños rieran viendo una peluca torcida, una nariz grande, con las palizas, el gordo y el flaco y ante una vieja antipática...
Laing realizó un estudio a niños de 7 a 18 años para ver que clase de humor les atraía; llegó a la conclusión de que el desarrollo humorístico va ligado al desarrollo intelectual y al físico.
Desde los siete a los diez años la mayor fuente humorística es la de las derivaciones de lo normal y de los 11 a los 13 el desconocimiento de los demás.
Desde los siete a los trece las situaciones humorísticas fueron de tipo visual, pero desde los 14 a los 18 se notó un aumento hacia las expresiones verbales.
Se advierte que cuando el niño ha comprendido el tamaño de las cosas se divierte con los objetos desproporcionados ya sea en el tamaño o en el color, más tarde la risa es provocada por otras deformaciones incluso las debilidades humanas.
Los cuentos humorísticos no son recomendados para todos los niños, a modo de terapia sirven para aquellos niños que son tristones o con preocupaciones sentimentales,... para niños joviales y normales son inocuos y para niños con indicaciones “ violentas” no son recomendables.
Hay que tratar con moderación el suministro de estos libros a los niños porque la afición a ellos es grande, y no sólo deben leer cosas graciosas y superficiales sino que deben leer historias más profundas y llenas de sentimientos.

Nómina de autores

Carmen Guerrera. Detectives y la genial Veva.
Carmen de Villalobos. Santa va a camping.
Herge. Las aventuras de titín.
A. Daudet. Cuentos de mi molino.
Cuentos de Hadas.
Son historias en las que unos pequeños seres sobrenaturales generalmente de aspecto humano que habitan en una región imaginaria llamada tierra de las hadas intervienen en asuntos de los mortales. En este mundo mágico podemos encontrar a duendes, gnomos, trolls, enanos, espiritus,...
La imaginación folklórica afirma que el mundo de las hadas no es un mundo aparte sino que sus habitantes viven en al colina, árboles, arroyos, ... y además usan ropas, adornos, muebles, cosas y otros objetos semejantes a los de los humanos.
La creencia en duendes, hadas,... proviene de la cultural popular primitiva. Un ejemplo claro encontramos en la literatura griega antigua como las sirenas de la Odisea de Homero ,en la Iliada tienen amante que son hadas, ...
El primer testimonio escrito de cuentos fantásticos no aparece en Europa hasta el S. XVI con Straparola Noches agradables ( 1550). Pero es Perrault con Cuentos de mamá oca quien despierta gran interés en este tema. El triunfo llego con el romanticismo de la mano de los hermanos Grimn que recopilaron y estudiaron cuentos de la tradición europea en Cuentos para niños y familias.
En el S.XX se realizan estudios sobre estos cuentos entre los que destacan Morfología del Cuento ( 1928) del soviético Viavidiniz Yacoviechich Propop y en el español Antonio Rodríguez Almodóvar en Los Cuentos Maravillosos Españoles ( 1982) analiza temas, periodos y autores del género de >España.

- Cuentos Poéticos:
Son muy fantásticos y tienen una belleza exquisita. Ejemplo El Ruiseñor y la Rosa ( Oscar Wilde), ect.
- Cuentos fantásticos o de Misterio:
Impresiona por la extraordinaria del relato y por el dominio del horror.Ejemplo: El hombre de arena( Hoffman).
Cuentos de hadas:
Reflejan la realidad de la vida en muchas de sus variedades: psicológica, satírica, humorístico, social, filosófica, histórica, costumbrista o religiosa: Cuentos de J. Benevente, José Luis González y René Marqués.
 

 
 
 

Los elementos del cuento son:

 

Son pocos y presentados por el autor directa o indirectamente, es decir si es el propio autor quien los describe es directamente; pero si se vale del diálogo, de la acción del cuento o de otros personajes para describirlos será indirectamente.

 
 
 
 

Trata el tiempo, la atmósfera y el lugar donde se desarrolla la acción, este último normalmente suele ser reducido.

 
 

Es la época y la duración del suceso, la atmósfera; es decir el ambiente que respira el lector del cuento, puede ser muy distinto: de misterio, angustia, violencia, paz, ternura...

 

Es la acción rápida y sencilla del relato. El conflicto da lugar a la acción externa ( lucha del hombre con otro hombre o con la naturaleza) o una acción interna ( lucha del hombre consigo mismo).

 
 

Nos da la actitud del autor ante el cuento. La actitud puede ser humorística, satírica, crítica...
 

 
 

Está formada por las partes que componen la unidad narrativa.
Normalmente son tres: introducción, desarrollo y desenlace.
 

 
 

En ella se muestran los elementos necesarios para comprender el relato: personajes, ambiente, escena previa...
 

 

En él se presenta el problema a resolver, se incluyen: la acción ascendente, el clímax o máxima tensión y la acción descendente.
 
 

Aquí se resuelve el conflicto planteado anteriormente.
La extensión de cada una de las partes dependerá de la importancia que tenga cada una en el relato.

Esta estructura pertenece al cuento tradicional, ya que hoy en día los escritores utilizan el criterio estético o libre, por el cual se puede empezar por el final y retroceder hasta el principio, comenzar por el medio, continuar hasta el final y terminar por el principio...
A pesar de que los cuentos modernos no tienen mucha coherencia, la unidad narrativa es imprescindible.
 

 
 
 
 
 
 
 

Denominaremos técnica a los medios utilizados por el autor para conseguir la unidad narrativa y llevarnos a la idea central. Los principales son: el punto de vista, el centro de interés, el suspense, ...
 

El punto de vista:

Variará según la persona que narra el cuento; es decir, si el relato se pone en boca del protagonista, de un personaje secundario o de un simple observador, el punto de vista está en primera persona; si viene de autor, en tercera persona.
La intervención del autor puede ser de tres formas:
- autor- relato: el mundo del personaje se reduce a las palabras y hechos del propio autor.
- Autor omnisciente selectivo: el autor entra en la mente de algún personaje mientras relata sus peripecias y las de los demás.
- Autor omnisciente múltiple: el autor descubre la consciencia de las personas mientras narra las acciones que van ocurriendo.

El centro de interés:

Se trata de un personaje, un lugar, un objeto, una idea o un sentimiento y alrededor de este gira todo el cuento.

La retrospección:

Esto pasa cuando la acción queda interrumpida por la narración de sucesos pasados.

Suspense:

Consiste en redactar la acción para crear ansiedad e interés en el lector.

 
 
 
 
 

El estilo literario es la manera particular que tiene cada autor de expresar su sentimientos e ideas. Todos utilizan la palabra expresarse.
La palabra se compone de significado y significante. El escritor utiliza el significante para expresarse pero mediante el significado lleva el mensaje que desea a sus lectores. El emisor( el escritor) utiliza el medio ( la palabra) para transmitir un mensaje, el receptor ( el lector) utiliza el medio para recibir el mensaje enviado por le emisor.
Es así como se establece la comunicación entre escritor y lector.
Los cuentos están escritos en prosa, normalmente le lenguaje se expresa hablando. En la forma de expresión encontramos la actitud subjetiva u objetiva que tiene el autor en relación con el asunto que trata, los autores seleccionan las palabras porque dentro de ellas existen unos elementos fónicos que dan musicalidad y sonoridad al relato que están narrando.
Los escritores también cambian si son masculinos o femeninos, singulares o plurales,... Hay escritores que utilizan más el sustantivo que el verbo, o viceversa, otros abandonan la prosa y otros prefieren eliminar todo elemento decorativo.
La palabra también tiene varios significados, el lector utilizará el que más le convenga, o simplemente el que le sugiera o recuerde algo.
La imaginación, la afectividad, la elaboración intelectual y las asociaciones psíquicas contribuyen a la creación de imágenes para lograr más expresividad, más belleza y más elaboración artística.
La imagen consiste en dar al significante un nuevo significado. Las imágenes pueden ser de color, visuales, gustativas, olfativas, ópticas, cinestésicas, táctiles, auditivas gracias a ellos el escritor logra transmitir su mensaje al lector.
Encontramos imágenes como símiles que consiste en buscar semejanzas en otros objetos que no tienen nada que ver para descubrir uno en concreto.
Otras imágenes son las metáforas que consiste en un cambio semántico por el cual un significante acepta otro significado distinto al propio valiéndose de una comparación.
 
 
 
 
 

 
QUÉ HERMOSO ESTABA el campo!. Era verano, y el trigo dorado, la avena verde y los haces de forraje recién segados brillaban al sol. Las cigüeñas de patas rojas volaban sobre los campos, chapurreando en idioma egipcio, que les enseñó su madre. En torno a las huertas y a los prados se extendían espesos bosques, y en medio de los bosques, grandes lagos.¡ Es imposible describir la belleza de aquellas tierras!.
 Allí, dormitando el paisaje, se alzaba una casa de campo rodeada de acequias, cubierta enteramente de enredaderas, cuyas hojas eran tan grandes que los niños pequeños podían pasear tranquilamente por encima de ellas. Allí había construido su nido la hembra de un pato. El ave permanecía sobre los huevos, esperando la salida de los patitos, pero ya empezaba a cansarse por lo mucho que tardaban y porque sus amigas a penas la visitaban, ya que preferían divertirse nadando por las acequias en lugar de ir a verla y charlar un rato con ella, sentadas bajo la enredadera.
 Por fin, uno tras otro, los patitos fueron rompiendo las cáscaras y asomaron sus cabecitas al exterior, chillando: “¡ Piep, piep!”
- ¡ Cuac, cuac! ¡ Salid de allí! – dijo la madre, y todos, obedientes, se levantaron lo más aprisa que pudieron y se pusieron a curiosear; y la madre los dejo mirar porque todo era verde y el color verde era bueno para la vista.
- ¡ qué grande es el mundo! – exclamaron , porque hasta entonces habían estado encerrados en un huevo.
- ¿ Creéis que esto es todo el mundo? – preguntó la madre – No, hijitos; el mundo se extiende más allá del jardín, hasta la huerta del párroco, pero yo no he llegado nunca hasta allí. ¿ Estáis todos? – y se levantó - . Ah, no; el huevo más grande está todavía entero. ¿ cuánto tendremos que esperar todavía?. Empiezo a estar harta – y se volvió a sentar en el nido.
- ¿Qué tal? – le preguntó una pata vieja que fue a visitarla.
- Este huevo se está poniendo pesado – dijo la madre pato – ; no se quiere abrir. Pero mira a mis otros hijos: nunca he visto patos tan preciosos. Son el vivo retrato de su padre. Pero, el muy granuja nunca viene a verme.
- Veamos ese huevo que no se quiere abrir – dijo la vieja – .Creéme, es huevo de pava. A mi también me engañaron una vez y no sabes las angustias que pasé con él, porque esos polluelos le tienen miedo al agua. No conseguía hacerle salir del nido. Por más que le rogaba y me enfadaba, todo era inútil. Déjame ver el huevo. ¡ sí, es de pava!. Te aconsejo que lo dejes y te dediques a enseñar a nadar a tus hijos.
- Me quedaré un rato todavía – dijo la madre pato – . Siento curiosidad por saber que saldrá.
- Como quieras – dijo la vieja, y se marchó.

Por fin, se rompió el cascaron. “ ¡ Piep,piep!”, dijo el pequeño y, de un salto, salió del huevo. Era muy grande y muy feo. La pata lo contempló.
- Es un patito muy grande – exclamó – . No se parece a ninguno de los otros. ¡ Si era de pavo!. Le llevaré al agua, aunque para ello le tenga que empujar; entonces saldremos de dudas.
Al día siguiente hacía un tiempo maravilloso. El sol iluminaba con sus rayos las hojas de la enredadera gigante. La madre llegó a la acequia con todos sus hijos y se metió al agua.
- Cuac, cuac – llamó, y los patitos, uno tras otro, se zambulleron con ella. Desaparecieron bajo la superficie y volvieron a salir nadando, orgullosos y moviendo las patitas con gran destreza. El pollito desgarbado y feo nadaba con ellos.
- ¡ No es un pavo! – exclamó la pata - . No hay más que ver lo bien que nada y lo erguido que se mantiene. ¡ Es un verdadero hijo mío!. Además mirándole bien no resulta tan feo. ¡ Cuac, cuac!. Venid conmigo, que os enseñare el mundo y os llevaré al corral para presentaros a los amigos; no os apartéis de mi lado, porque os pisotearían, y tened cuidado con el gato.
Llegaron al corral. Había un gran revuelo: todos estaban excitadísimos  porque dos familias se disputaban una cabeza de anguila, que, al final, se llevó el gato.
- ¡ Así es el mundo, hijos míos! – dijo la madre, afilándose el pico, dispuesta a luchar para conseguir la cabeza de anguila – .
Avanzad rectos, mantened la cabeza erguida e inclinaos cuando paséis delante de ese pato viejo que veis allá. Es el más importante de todos los de aquí; por sus venas corre sangre española y eso hace que sea perezoso. ¿ Veis la cinta roja que lleva en la pata?. Es la más alta distinción que puede conseguir un pato; se la han puesto para que los hombres y animales le reconozcan. Nadie le puede matar. ¡ De prisa!. ¡ Vamos!. Un pato bien educado debe mantener los pies rectos, como lo hacen sus padres. Ahora doblad el cuello y decid: ¡ Cuac!.
Los pequeños obedecieron, y todos los patos que estaban alrededor dijeron en voz alta:
- ¡ Vaya! ¡ Éstos vienen como si no fuéramos ya bastantes! ¡ Fijaos en ese pato tan feo! ¡ Sólo viéndole ya se le revuelve a uno el estómago!.
Y uno de los patos se lanzó sobre el patito y le dio un picotazo en el cuello.
- ¡ Déjale tranquilo! – chilló la madre – . No te hace ningún mal.
- No, pero es grande y feo y no se parece a nosotros. Lo mejor sería echarle de aquí – dijo otro pato.
-  ¡ Esos hermosos hijos honran a la madre! – intervino el viejo y distinguido pato que llevaba la cinta roja en la pata – . Todos son realmente hermosos, menos uno, que no ha salido bien. ¿ No podría usted incubarle de nuevo?.
- Es imposible, excelencia – contestó la madre de los patitos – .No es muy hermoso, pero es un buen chico y nada tan bien como cualquier otro, si no mejor. Con el tiempo, su aspecto mejorará y es posible que se reduzca al tamaño de sus hermanos. Todo es debido a haber estado demasiado tiempo en el huevo – y, acariciándole el cuello, añadió: - Su aspecto exterior no tiene demasiada importancia, porque es un varón. Será fuerte y se abrirá paso en el mundo.
- Es posible, sí, es posible. Sus hermanos son encantadores – dijo el viejo- En fin, está usted en su casa; pero si encuentra una buena cabeza de anguila, tráigamela .
Allí se quedaron, pero el pobre patito que era tan feo lo pasaba muy mal. Los patos y las gallinas no dejaban ni por un momento de darle picotazos.
- Es demasiado grande – decían todos, y el gallo, que se creía ya el rey porque había nacido con espolones, se echó sobre él como un barco con las velas desplegadas y le acometió indignado. El pobre patito no sabía donde meterse y se sentía desgraciado porque era feo, y todos los del corral se burlaban de él.
Esto sucedió el primer día, pero las cosa empeoraron en los siguientes. Todos se apartaban del pobre infeliz y sus mismos hermanos le despreciaban, diciendo:
- ¿ Por qué no te atrapará el gato?.
Entonces decidió huir. Tomó impulso y saltó la cerca; los pajarillos que estaban en el seto huyeron asustados.
“ ¡ Ellos también me tienen miedo porque soy feo!”, pensó el patio. Cerró los ojos para no verlos y siguió volando.
- Oye – le dijeron – , eres tan feo que nos gustas. ¿ Quieres venir con nosotros y ser ave de paso?. Te llevaremos a un estanque que hay aquí cerca, donde viven unas ocas solteras muy graciosas y simpáticas. Se te presenta una buena ocasión para encontrar un partido estupendo a pesar de ser tan feo.
“ ¡ Pum! ¡ Pum!. Sonaron dos disparos, y los ánsares salvajes cayeron muertos en la ciénaga y el agua se tiño de rojo.
“ ¡ Pum! ¡ Pum! “ , se volvió a oír, y una bandada de gansos silvestres salió huyendo de los cañizares. Resonaron nuevos estampidos. Se celebraba una gran cacería. Unos cazadores se habían apostado alrededor de la laguna y otros se habían subido a los árboles. El humo azulado de los disparos formaba nubes entre los sauces. Los perros de caza chapoteaban en el baño y las cañas crujían bajo sus patas.
¡ Fue horrible para el pobre patito!. Metió la cabeza debajo del ala para ocultarla, pero cuando la asomó para ver lo que ocurría vio a su lado un enorme perro, con la lengua fuera y los ojos centelleantes, enseñando sus feroces colmillos. Le husmeó y se acercó sin tocarle.
Llegó a un gran pantano donde vivían los patos salvajes y allí se quedó a pasar la noche, porque estaba muy cansado y muy triste.
Al amanecer, los patos silvestres levantaron el vuelo y descubrieron al nuevo compañero
- ¿ De dónde has salido? – preguntaron, y el patito se inclinó, saludándoles, mientras el corazón les latía con fuerza.
- ¡ eres muy feo! – exclamaron los patos salvajes – . Pero eso nos trae sin cuidado mientras no pretendas casarte con ninguna pata de nuestra familia.
¡ Pobre patito! ¿ Cómo había de pensar en casarse?. Sólo aspiraba a que le dejaran vivir entre las cañas y beber de vez en cuando un poco de agua del estanque.

Así permaneció los días hasta que aparecieron dos ánsares silvestres, que hacía poco que habían salido del huevo y eran muy charlatanes y descarados.
- Soy tan feo que el perro no se ha atrevido a morderme – suspiró el animalito, y se quedó muy quieto porque los disparos seguían resonando en el aire.
Hacia el atardecer se restableció la paz. El patito esperó un rato; luego salió a examinar los alrededores y, al ver que no había nadie, salió huyendo del pantano lo más aprisa que pudo. Cruzó huertos y praderas con un viento tan fuerte que casi no le permitía avanzar.
Al oscurecer llegó a una choza abandonada, medio en ruinas y en un estado tal que no se caía sólo porque no sabía hacia que lado hacerlo. El viento silbaba con tal fuerza que el patito tuvo que posarse en un lugar protegido para que no se lo llevara. Se sentía sin fuerzas. Entonces notó que a la puerta de la casa le faltaba unos goznes  y que entre las tablas carcomidas había una rendija que le permitía el paso. Entró.
En la choza vivía una mujer, sin más compañía que la de un gato y una gallina. El gato, al que llamaba “ Hijito”, sabía arquear el lomo, ronronear y echar chispas, aunque para esto había que frotarle a contrapelo. Era un gato muy habilidoso

La gallina tenía unas patas muy cortas y ponía huevos preciosos. La buena mujer la quería como a una hija y la llamaba “ Paticorta”.
Al amanecer, los dos animales descubrieron al patito y el gato empezó a ronronear, y la gallina a cacarear.
- ¿ Qué ocurre? – preguntó la mujer, que era muy corta de vista y confundió el patito con un pato grande –. ¡ Vaya hallazgo! Ahora tendré huevos de pato. Espero que sea una hembra. ¡ Vamos a ver!.
Se quedaron con él para un periodo de pruebas de tres semanas, pero los huevos no aparecían.
El gato era el dueño y señor de aquella casa, y la gallina, la dueña, y ambos estaban convencidos de que eran muy importantes. Por ello trataban a los demás como seres inferiores. El patito no pudo decir nunca ni una palabra, porque la gallina no se lo permitía.
- ¿ sabes poner huevos? – le preguntó.
- No.
- Entonces, no hables.
Y el gato añadió:
- ¿ Sabes ronronear y echar chispas?.
- No.
- En tal caso cállate y deja hablar a las personas sensatas.
El patito se sentó, muy triste en un rincón. Se acordó del sol y de agradable aire fresco del exterior y le entraron unos enormes deseos de nadar. Decidió hablar de ello con la gallina.
- ¡ Qué cosas se te ocurren! – le grito ésta – . Lo que te pasa se debe a que no haces nada. Pon huevos o ronronea, y se te pasarán las manías.
- ¡ Pero es tan estupendo nadar! - ¡ exclamó el patito! – .¡ Ya tan agradable cuando las olas te cubren y te hunden hasta el fondo!.
- ¡ Ah sí! ¡ Vaya diversión! – se burló la gallina – ¿ Te has vuelto loco? . Pregúntale al gato, que es el ser más sensato que conozco; pregúntale si le gusta meterse en el agua. No quiero hablar de mi misma. Pregúntale a nuestra vieja ama, que es casi tan lista como el gato; ¿ crees que le divertiría nadar y que el agua le cubriera la cabeza?.
- ¡ No me comprendéis! – dijo el patito.
- Si nosotros no te comprendemos , ¿ quién te comprenderá entonces?. Supongo que no te creerás más inteligente que el gato y la vieja, para no hablar de mi. Ni te lo imagines, muchacho, y dale gracias a Dios por todo lo que hemos hecho por ti. ¿ No estás en una casa calentita y entre personas que pueden enseñarte algo?. Claro, eres un charlatán y no es muy agradable tratar contigo. ¡ Creéme!. Si te digo cosas desagradables, lo hago por tu bien; en esto se conocen los verdaderos amigos. Aprende a poner huevos, a arquear el lomo y a echar chispas y entonces podrás hablar.
- Me parece que voy a ir a ver el mundo – dijo el patito.
- ¡ Sí hazlo! – contestó la gallina.
Y el patito se fue. Nadó, se zambulló y hubiese sido muy feliz si los animales que encontraba no se hubieran apartado al verle tan feo.
Llegó el otoño. Las hojas de los árboles se volvieron amarillas y se secaron; el viento las cogió y se las llevó formando remolinos y el aire se hizo muy frío. Las nubes llegaban cargadas de nieve y granizo y, en una tapia, un cuervo graznaba por el frío: “ ¡ Au! ¡ Au!”. El pobre patito lo pasó muy mal.
Un atardecer, cuando el sol iba a su ocaso con todo su esplendor, salió de la espesura una bandada de grandes aves bellísimas. El patito no las había visto nunca tan hermosas. Eran blancas como la nieve, de cuello largo y gracioso. Eran cisnes. Lanzaron un grito singular y, batiendo sus largas y majestuosas alas, se alejaron de aquella región fría hacia las tierras cálidas del sur. Volaban a tanta altura que el patito, para poderlas contemplar, daba vueltas en el agua como una peonza, estiraba el cuello hacia arriba y, para llamarlas, dio un grito tan fuerte que el mismo se asustó. ¡ Oh! ¡ Nunca olvidarías aquellos hermosos pájaros felices!. Cuando los perdió de vista se sumergió en el agua hasta el fondo y cuando volvió a salir estaba fuera de sí. No sabía qué aves eran ni adónde se dirigían, pero las quería como nunca había querido a nadie. Y no las envidiaba porque no podía pensar en desear para sí tanta belleza. Para ser feliz le hubiese bastado con que los patos de su corral le hubiesen admitido en su compañía, a pesar de su fealdad.
¡ Qué frío era el invierno!. El pato tenía que nadar continuamente para que el agua no se helara del todo; pero cada noche, mientras dormía, el espacio en que nadaba se hacía más y más pequeño. Se veía obligado a mover sin descanso sus patitas para que no le aprisionara el hielo. Por fin, rendido por la fatiga, se quedó preso.
Afortunadamente, a la mañana siguiente lo vio un campesino que pasaba por allí. Se acercó, rompió el hielo con sus zuecos, libero al patito helado y se lo llevó a su mujer. Allí, al calor de la lumbre, volvió a la vida.
Los niños llegaron corriendo para jugar con él; pero él, creyendo que le matarían, huyo asustado y cayó en el pote de la leche, que se derramó por toda la habitación. La mujer se indignó, dio una palmada y entonces el patito, trastornado, fue a caer en un barril de manteca y, luego, en un costal de harina. ¡ Qué aspecto tan cómico!. La mujer le persiguió gritando y le tiro las tenazas del carbón, mientras los chicos, al intentar cogerlo, tropezaban entre sí, riendo y gritando. Por fortuna, la puerta estaba abierta y el pobre animal pudo escapar hasta unos arbustos cubiertos de nieve recién caída. Allí se dejó caer, agotado.
Sería muy triste contar todas las penas y desdichas que pasó el patito durante aquel largo invierno. Cuando el sol empezó a calentar de nuevo yacía entre las cañas de un páramo; las alondras cantaban y florecía la primavera.
Entonces el animal desplegó las alas y notó que eran más fuertes y que le llevaban con extraordinaria rapidez; sin saber como, se encontró en un gran jardín, lleno de manzanos en flor y lilas, que perfumaban el aire y cuyas ramas llegaban hasta los serpenteantes riachuelos. ¡ El jardín parecía la imagen de la primavera! . De la espesura salieron tres hermosos cisnes con el plumaje rizado, surcando el agua con su suavidad.
El patito reconoció enseguida a los bellos animales y se sintió dominado por una honda tristeza.
“ ¡ Quiero volar hasta esos pájaros regios!. Pero temo que me maten si, tan feo como soy, me atrevo a acercarme a ellos. ¡ No importa!. Prefiero que me maten ellos a verme maltratado por los patos, picoteado por las gallinas, echado a puntapiés por la muchacha que cuida el corral y sufriendo en invierno.” Voló hasta el agua, nadó al encuentro de los hermosos cisnes, que, al verlo, se acercaron, batiendo las alas.
- ¡ Matadme! – dijo el pobre animal, bajando la cabeza y esperando la muerte. ¿ Qué es lo que vio en el agua cristalina?. Vio su propia imagen; pero esta ya no era la de un patito feo de color pardo: se había convertido en un hermoso cisne.
¡ Poco importa haber nacido en un corral de patos cuando se sale de un huevo de cisnes!.
Se sentía feliz, a pesar de lo que había sufrido, porque la alegría de saberse hermoso le hacía olvidar las penas pasadas. Los cisnes grandes se pusieron a nadar a su lado y le acariciaban con el pico.
Llegaron al jardín algunos niños y echaron pan y maíz al agua. El más pequeño exclamó:
- ¡ Hay uno nuevo!. ¡ Uno nuevo!.
Los chiquillos llamaron a sus padres para darles la noticia. Echaron más pan y más maíz y todos decían:
- El nuevo es el más bonito, ¡ tan joven y tan majestuoso!.
Y los cisnes viejos se inclinaban ante el joven.
Se sintió muy avergonzado y escondió la cabeza bajo el ala; era muy feliz, pero no se enorgulleció por ello, porque el que tiene buen corazón no conoce el orgullo. Pensaba en lo que se habían burlado de él cuando era un patito feo; ahora, todos podían ver que era la más hermosa de las aves. Una lila tendió sus ramas hacia él para que pasase por encima y el sol le envió sus rayos dorados. Esponjó su plumaje, irguió su esbelto cuello y, desbordante de alegría, exclamó:
- ¡ No hubiese podido soñar tanta felicidad cuando era un patito feo!.
 
 
 
 
 
 

Elementos:

- Título: “ El Patito Feo”. Es un título simbólico porque refleja de lo que  trata el cuento.
- Asunto: “ El cuento trata de un pato, que era feo, y al final se convierte en cisne”.
- Tema central: el desprecio que se la hace al animal, por ser diferente a los demás.

Este cuento pertenece a los cuentos infantiles. Se caracteriza por su trama sencilla, enseñanzas morales y su desarrollo fantástico.
- Personajes: los hermanos del patito feo, la mamá pata, el patito feo; serían los personajes principales.
Como personajes secundarios aparecen: una vieja pata, los animales del corral ( el rey de éste, patos, gallinas... ), ánsares salvajes, gansos silvestres,  perro, una mujer, un gato, cisnes y dos niños, ocas, pajarillos, cigüeñas.
- Ambiente: destaca la soledad del patito feo en todo el cuento, que es resuelta al terminar el mismo. Además se describe perfectamente  el lugar en que nos encontramos, el paisaje, el tiempo que hace...
- La trama: el cuento refleja, como el patito feo va de un lugar a otro, sin rumbo porque no es querido por nadie a causa de su fealdad. Se intenta llegar al aspecto moral, hacer ver que quizás no era tan feo como parecía; y como al final del cuento, se dan cuenta que simplemente era distinto; incluso más bello que los demás.

Estructura: este cuento presenta la estructura del cuento tradicional, hay una Introducción, donde se describe el momento en que nos encontramos; en este caso una mamá pata, esperando el nacimiento de sus hijos.
En el Desarrollo se narra la historia de un patito que es despreciado por los demás por el simple hecho de ser feo.
Y como Desenlace, final, el patito feo resulta ser el más hermoso de los cisnes, gozando de una gran felicidad.

Técnica: el centro de interés en este caso, el cuento es narrado en torno a un personaje que es el patito feo y todo el cuento esta relacionado con este personaje; es el protagonista.
El cuento trata de transmitir la idea de que  aquello o aquella persona que consideremos fea, puede ser la mejor del mundo y en realidad la más bella. Es un cuento infantil, trata e llevar a cabo una enseñanza moral, educar en valores.
· Quizás podamos hablar del suspense, porque se retarda un poco la acción y crea interés por saber lo que pasará al final. Aunque el final no es tan misterioso, y es fácil de imaginar.
Estructura interna: en la Introducción se informa perfectamente de  lo que va a suceder, se sitúa la historia; nos muestra detalladamente como va a transcurrir la historia y en que ambiente.
En el Desarrollo la idea principal es la angustia que siente el patito porque no es querido por los demás.
El Desenlace es feliz, porque se resuelve el “ problema”. El esquema del cuento es tradicional, presenta una Introducción, un Desarrollo y al final un Desenlace.
La actitud del autor creo que es más bien didáctica, ya que con su cuento trata  de enseñar, concretamente educar en valores; transmitiendo un mensaje relacionado con lo moral.
 

 
 
 
 
 
 
 

Hans Christian Andersen, autor del “ Patito Feo”; es el más universalmente popular de los escritores escandinavos gracias a sus cuentos, melancólicos y poéticos.
Le gustaba el teatro aunque en una sola ocasión había podido asistir a una función teatral. Sus narraciones las escribía, recordando el gusto con que de pequeño las había oído, con la misma naturalidad y sencillez que si las estuviera narrando a un grupo de niños.
Merced a su extraordinaria sensibilidad, captaba los más mínimos detalles y llevaba sus relatos una visión cómica o trágica de la vida, apuntada con los detalles más insignificantes de la vida diaria.
Fue recogiendo experiencias que le sirvieron para la elaboración de sus cuentos, y en todos hallamos un fondo común de bondad y expresión del corazón humano, de simpatía hacia los humildes y desheredados, de aversión hacia los egoístas y pedantes engreídos.
De los cuentos de Andersen se sacan narraciones de tipo tradicional y escenas de vida animal como El patito feo; o relatos en los que los más triviales e insospechados objetos adquieren una vida semejante a la humana, como ocurre en el soldadito de plomo.
¿ Cuál es el misterio que encierran los cuentos de Andersen, que después de tantos años los seguimos leyendo con el mismo gusto e interés?:
 

Tal vez la respuesta se halla en aquella frase con que comienza “ El cuento de mi vida”: “ Mi vida es un hermoso cuento, tan rico y feliz...”
Su viva imaginación y una sutil inteligencia y sensibilidad nos introduce en la vida propia que cobran los objetos más ínfimos: el cuello de camisa, la aguja de zurcir, la gota de agua.
Andersen nos habla también de la propia vida del cuento y de la esperanza de inesperado, cuando dice. La suerte puede estar en un palito. Y demuestra que es la pura verdad.

El famoso cuento de Andersen “ EL PATITO FEO”;  la historia del cisne que por casualidad vive entre una bandada de patos puede traducirse en términos matemáticos como “ la aventura de un elemento A, mezclado por error en un conjunto de elementos B, que no encuentra la tranquilidad hasta que no vuelve a su conjunto natural, el de los elementos A...”
El hecho de que Andersen no haya podido idearlo en términos matemáticos no tiene importancia. Que probablemente ni si quiera sospechase que estaba jugando con las clasificaciones de Linneo, que conocía de sobra, tampoco nos interesa. El pensaba en otras cosas: sobre todo en una parábola de su propia vida, de “ Patito feo” a cisne de Dinamarca. Pero la mente es una sola y no existe ningún rincón que pueda permanecer al margen de los movimientos y de la actividad mental, aunque sea intencionadamente. La narración, aunque el no lo supiese, es también un ejercicio de lógica.
Igualmente el niño que lee o escucha el cuento, pasando de la ternura al entusiasmo, y descubriendo el destino del “ patito feo”, una promesa segura de triunfo, no puede darse cuenta de que el cuento siembra en su mente el embrión de una estructura lógica: pero la huella queda.
Llegados a este punto la pregunta es: ¿ es lícito recorrer el camino inverso, partir de un razonamiento para encontrar una fábula, utilizar una estructura lógica para la invención de una fantasía? Si.
Si contamos a los niños la historia de un pollito perdido que busca a su mamá y cree que es un gato, después una vaca, una motocicleta, un tractor,... y por fin encuentra a la clueca que le estaba buscando y desahoga su angustia dándole cuatro aletazos, se recoge principalmente una de sus más profundas necesidades, que es la de tener en todo momento la seguridad de encontrar a su madre; se hace revivir antes el final feliz; la tensión con que frecuentemente han temido o temen perder a sus padres, y así se pone en funcionamiento un proceso esencial para la fabricación de conocimientos cognoscitivos. Escuchando se ejercitan en clasificar, en construir conjuntos posibles, en la exclusión de conjuntos imposibles de animales y de objetos.
Imaginación y razonamiento, durante la escucha, forman un todo y nosotros no podemos predecir si lo que permanecerá en ellos, cuando la historia acabe, será una cierta emoción o una cierta actitud hacia la realidad.
En el fondo, la historia del triángulo azul que busca su casa entre los Cuadrados Rojos, los Triángulos Amarillos, los Círculos Verdes ect. Es una vez más la historia del “ Patito feo”, recreada, reinventada y revivida, con mayor emoción, lo que le confiere un carácter más personal.

En el mundo de las FÁBULAS se inspiran por caminos distintos  Andersen, Collodi, Perrault...
Andersen al igual que los hermanos Grimm, como fieles alemanes, estaban interesados, en construir, transcribiendo las fábulas directamente desde la boca de los narradores populares.
Andersen revivía las fábulas en su memoria: para él eran únicamente un modo de acercarse a su infancia para rescatarla, no para dar voz a su pueblo. “ Yo y las fábulas” “ fue el binomio fantástico”  que presidió, como una altísima constelación, su trabajo.
Después Andersen se separó de la fábula tradicional para crear una fábula nueva, poblada de personajes románticos y de objetos cotidianos, incluso de venganzas personales.
Los Grimm, Andersen y Collodi forman parte en el terreno de lo “fabuloso” de los grandes liberadores que han eliminado de la literatura infantil los aspectos edificantes que, desde sus orígenes tenía asignados ligados al nacimiento de la escuela popular.
Podemos ver en Andersen al primer creador de la fábula contemporánea: en ella, los temas y figuras del pasado salen de su limbo, definitivamente perdido en el tiempo, para actuar en el infierno del presente.
Andersen es insuperable en la animación de los objetos más bonales, con efectos de “ extrañamientos” y de “ amplificación”, obteniendo resultados dignos de manual.
Collodi es imbatible en los diálogos: se había entrenado durante años, escribiendo horribles comedias.
Ni Andersen ni Collodi, esto prueba que eran poetas geniales, conocían el material de las fábulas tanto como hoy lo conocemos nosotros, después de haber sido catalogado, seleccionado, estudiado con microscopio psicológico, psicoanalítico, formalístico...
Esto nos da la posibilidad de “ tratar” la fábulas clásicas dentro de una serie completa de juegos fantásticos.

¿ Qué es una Fábula?:

La fábula como el mito y el cuento popular ha precedido a la literatura escrita y aunque dentro de este ha florecido en todos los tiempos, nunca ha superado su destino de género menor.
Ello hace que haya sido olvidada casi sistemáticamente por los tratadistas del arte literario y que, en consecuencia, al intentar definirla, los límites se presenten borrosos, poco precisos, sobre todo si se la considera en la totalidad de sus manifestaciones históricas y no sólo bajo la tradición griega.
Son imprescindibles para la existencia de una fábula: el carácter narrativo, la importancia del diálogo, el didactismo y la irrealidad.
Con ello es posible diferenciarlas de géneros afines: el epigrama y el proverbio la separa el carácter narrativo; del cuento su finalidad didáctica, que la sitúa en el plano de lo pragmático; de la narración histórica, su irrealidad.
Pero siempre, es la fábula una alegría, especialmente en la tradición resulta representación directa de lo real.
Finalmente debe observarse que su sujeto es siempre el hombre, ya que si en ella aparecen animales o seres inanimados, están dotados de cualidades humanas, se refieren a actos humanos y, en definitiva sustituyen al ser humano.
Teniendo en cuenta la condición del protagonista, la fábula se clasifica en irracional, si se trata de animales, seres inanimados o fenómenos de la naturaleza; y racional, si son hombres o dioses.
La racional suele recibir también el nombre de parábola y no falta quien la identifica con el cuento.
Existen dos tradiciones fabulísticas que evidentemente se entrecruzan e influyen, la oriental y la griega. La griega ha quedado definitivamente unida al nombre de Esopo, y la oriental, a la versión árabe del Panchatranta, conocida como Calili y Dimna. La diferencia entre ambas estriba en que los animales del Esopo actúan como tales, con sus inimaginadas características típicas, en tanto que las fábulas orientales son hombres disfrazados y no se cuida tanto su caracterización. Esto las aproxima a la parábola.

 
 
 
 
 

Ramón F. Llorens García.

- Consideraciones generales.

En las últimas décadas las obras destinadas al público infantil han aumentado de manera espectacular.
Los fines que caracterizan estas publicaciones  se encuentran entre los valores sociales que en teoría transmiten: ecología, multiculturalismo, solidaridad, ect, o en utilidad didáctica que los textos pueden tener. En ambos casos se le suponen valores literarios.
Cualquier obra  de literatura infantil no sólo está vinculada a la lengua y a la literatura sino que además se relaciona con otras áreas.
En los campos de estudio de la literatura infantil, éstos se han centrado casi siempre en la importancia que esta literatura tiene en la formación moral del individuo, pero en pocas ocasiones se ha hablado de la literatura y sus valores como fuente importante para la educación literaria.
Habrá que tratar siempre, por tanto, al referirnos a los valores, de valores sociales y de valores literarios. Cada uno de estos tipos desarrollará en el niño una actitudes ante la vida, ante la lectura ( Mendoza Fillola 1999) y ante la literatura.
Los valores sociales y los valores literarios armonizan y pueden resultar complementarios, pero parece que no sería adecuado considerar que los valores no literarios prevalecieran en textos que pertenecen a la literatura infantil; es decir los valores sociales no pueden ocultar los valores literarios de una obra. Éstos forman parte de la educación literaria del niño lector que no puede ser únicamente coartada por la búsqueda de una educación social a partir de unos valores sociales. Parece no reconocerse que en la educación literaria se halla la base para la formación de un espíritu crítico, objetivo fundamental de la escuela. Sólo desde esta formación a partir de valores literarios y sociales se formarán individuos que piensen, independientes y críticos.

Los valores sociales.

Se distinguen tres grupos:

- Multiculturalismo y tolerancia.
- Educación ambiental.
- Compasión, amistad, solidaridad.

La formación de todo individuo depende de dos ambientes fundamentales: familia y escuela
Será sencillo comprender que un niño se inicie en unos valores sociales y literarios si ha nacido en un ámbito en el que es frecuente ver a sus padres con un libro en la mano, o si se respira un clima de confianza, de tolerancia. El ambiente familiar hace que un niño adquiera de un modo los valores sociales y literarios.
El segundo encuentro del niño con los valores se encuentra en la escuela, pero la forma en que padres y maestros emiten esos valores será distinta.
Los valores que se han manifestado en la familia y que en la escuela debe ratificar o corregir, pueden y deben apoyarse también en la lectura, en la literatura. Ésta tiene una función fundamental en la formación del individuo y en la transmisión de valores y la literatura infantil no debe ser ajena a ellos: amistad, compromiso, deben ser apoyados desde la escuela mediante la lectura.

· Multiculturalismo, tolerancia:

Para Carme Homs : “ El concepto de interculturalidad ha nacido de la necesidad de encontrar unas actitudes sociales positivas ante la mezcla de culturas debida a la mezcla de movimientos humanos migratorios y a la desaparición de fronteras”.
La literatura infantil puede ser un buen medio para dar a conocer a nuestros alumnos a esas personas diferentes  a nosotros. Esta diferencia esencial en la mirada del otro debe ser transmitida desde nuestro sistema de enseñanza, sin perder de vista que la literatura infantil nos permite manejar un medio de aproximación a medio plazo infalible e inmejorable.
La tolerancia es uno de los valores que debe transmitir la literatura infantil. La convivencia en el aula es el único modo de entender que el mundo es multicultural, multiracial y que sólo esta convivencia de razas puede producir el progreso, el desarrollo y la cultura.
En los últimos años la proliferación de temas como multiculturalismo, culturas extinguidas, diversidad, culturas itinerantes, ect, en libros infantiles y juveniles es evidente.
· Educación ambiental. Respeto al medio ambiente. Amor a la naturaleza.

Cuentos, obras teatrales, poemas de autor o de tradición oral pueden favorecer la “educación ambiental”. La literatura infantil desempeña un papel esencial en la formación de niños respetuosos con la naturaleza. A ello contribuyen libros que utilizan un breve texto como soporte de la ilustración ( Miguel Calatayud, La ballena en la bañera), o libros clásicos más literarios ( Horacio Quiroga, Cuentos de la Selva) o libros que intentar educar y denunciar ( Carlos Villanes, Las ballenas cautivas). En ellos se plantea la necesidad de cuidar y defender la naturaleza, de defender a los animales.

· Compasión, amistad, solidaridad, generosidad...

Los sentimientos humanitarios han existido siempre en la literatura para niños o para adultos. La amistad, la compasión, la solidaridad son temas que abordan habitualmente en la literatura infantil.
Conviene no olvidar que junto a los valores sociales que pueden transmitir los textos infantiles, siempre deben estar presentes los valores literarios.
La literatura infantil puede ser una buena fuente de transmisión  de los valores literarios de un texto al mismo tiempo que estos valores pueden fomentar en el niño lector un espíritu crítico  que le ayude a diferenciar lo que es literatura de lo que no lo es, aunque siempre ayudado por el educador, el padre o el maestro.
Los valores sociales y literarios no son incompatibles. La literatura siempre ha sido un vehículo de expresión del pueblo y lo ha sido, en especial la literatura infantil debido especialmente a su carácter oral.
Literatura infantil, valores sociales y valores literarios deben ir unidos. Si todos los libros infantiles no están obligados a tener valores sociales sí deben tenerlos literarios. En ellos se encuentra la base de la formación moral y de la educación literaria de los niños.

VALORES PARA UN NUEVO SIGLO EN LOS CUENTOS DE HADAS: APOSTAR POR LA INOCENCIA. ( Marisa Merino).

Los valores éticos nunca han dejado de estar en crisis, porque la ética exige refuerzo, autodominio y madurez moral.
Hablar de bondad y maldad es entrar nada más y nada menos que en el terreno nuclear de la existencia.
Por difícil que sea es preciso enseñar valores morales a los niños, valores que aunque cuestionados e incluso denostados en la sociedad actual, son imprescindibles para convertirnos en auténticamente humanos. Y tal vez lo difícil que lo pone la sociedad actual sea la mayor oportunidad para superarnos. No hay moral sin esfuerzo, sin autodominio , sin elección.
Parece ser que los valores morales se transmiten a través del ejemplo y de la práctica. Este sentido práctico y el repertorio de experiencias y modelos que ofrecen los cuentos de hadas es lo que les hace profundamente ricos en cuanto a su aportación moral.
Algunas personas consideran perjudiciales estas historias por su falta de relación con la realidad; otras temen que los cuentos de hadas puedan seducir al niño exacerbando una desbordada imaginación que les impida enfrentarse al mundo real, ignorando precisamente que gracias a la combinación equilibrada de imaginación y realidad cotidiana podemos enfrentarnos al devenir de la vida y que a través de la imaginación la humanidad ha sido capaz de crear nuevas realidades.
Pero tenemos que admitir que vivimos un cierto retroceso de lo imaginativo.
A través de los cuentos de hadas se desarrolla la imaginación y se canaliza su evolución mediante historias que le muestran de forma simplificada el problema existencial; pero los cuentos de hadas son eso y mucho más; son el vehículo fundamental que transmite nuestra herencia cultural.
El cuento de hadas tiene el poder de dirigirse simultáneamente a todos los aspectos de la personalidad. Hace referencia a problemas universales, enfrentando al niño con los conflictos básicos.
A través de la dualidad que muestran los cuentos al niño se le plantea una serie de problemas morales, debiendo liberar una dura batalla junto a sus personajes favoritos.
Al principio, el niño se identifica con el héroe bueno con su bondad, sino porque la condición de héroe le atrae profunda y positivamente. El niño realiza tal identificación por sí solo y los hechos internos y externos del héroe imprimen en el la huella de la moralidad.
El cuento de hadas ofrece al niño materiales de fantasía que de forma simbólica le indican los caminos que debe recorrer para alcanzar la autorrealización.
Lo cierto es que el pequeño cuanto acaba escapándose a cualquier interpretación exclusiva y cerrada y seguirá ofreciendo claves diferentes en sucesivas etapas de la vida e incluso en diferentes épocas de la historia humana, porque es patrimonio de nuestro imaginario colectivo, pues pertenece según Rodríguez Almódovar “ a esas misteriosas galerías del alma humana”.
Ese universo que proponen los cuentos son símbolos que habitan dentro de nosotros y eso es lo único que podemos identificar y experimentar. De ahí el que encarnen valores sociales, sexuales, morales o literarios de una época u otras siga sin explicarnos la supervivencia de su éxito.
El cuanto plantea al niño con la misma fuerza dos modelos de héroes; dos formas de estar en el mundo.
La maldad es un fenómeno especialmente humano. Es el intento de regresar al estado prehumano y eliminar lo que nos es específico: razón, amor, libertad.
Sólo de nosotros depende no perder la inocencia.

LIBROS DE TEXTO, LECTURA Y VALORES: ¿ MANIFIESTAMENTE INCOMPATIBLES?.
Ángel Suárez Muñoz.
Eva Haut Ardila.

Introducción.

Mejorar la calidad de la educación escolar es la gran finalidad que motiva o debería motivar a los profesionales de la Educación. Pero es algo que no se puede conseguir al cien por cien.
La escuela hoy día no puede prescindir de dos evidencias:
- La enseñanza no puede ser concebida como limitada exclusivamente a la acción que se realiza en el interior del centro escolar, sino que tiene que considerar en sus planteamientos didácticos la educación extraescolar.
- La escuela tiene que plantearse para qué sociedad tiene que formar al alumnado, reflexionando sobre qué aprendizajes son prioritarios para facilitar el desarrollo crítico de la persona en el seno de la sociedad actual y futura.
- Un elemento que contribuye a dotar de calidad al proceso de enseñanza- aprendizaje es el que se refiere a los materiales curriculares.

Valores.

Una de las propuestas más innovadoras es el considerar  y abordar la acción educativa como una acción profundamente humanizada ; como una acción capaz de favorecer y potenciar en el alumnado el libre e interiorizado desarrollo de los valores humanos, valores que le sirven de referencia y que le permitan conjugar el aprender a aprender y el aprender a vivir como dos realidades que se encuentran y se funden constantemente a lo largo de todo el proceso educativo. Ética y educación s constituyen en dos realidades inseparables.
Los temas transversales son contenidos curriculares que responden a tres características básicas:

- Son contenidos que hacen referencia a los problemas y a los conflictos que se producen en la época actual y frente a los que urge una toma de posiciones personales y colectivas.
- Son contenidos relativos a valores y actitudes fundamentalmente, con los que se pretende que el alumnado elabore sus propios juicios críticos ante los problemas y los conflictos sociales.
- Son contenidos que han de desarrollarse dentro de las áreas curriculares, que se acercan y contextualizan con ámbitos relacionados con la realidad y con los problemas del mundo contemporáneo y, además adquieren un valor funcional o de aplicación inmediata respecto a la comprensión y a la posible transformación positiva de esa realidad y de esos problemas.
En cuanto a la metodología, la finalidad de la enseñanza de los temas transversales: contribuir a una formación integral en la que se atienda al desarrollo cognitivo y afectivo del alumnado, a su educación en valores como la solidaridad, la cooperación, la tolerancia, el respeto por el medio ambiente, ect. Relacionado con ello, habrá que utilizar métodos que ofrezcan al alumnado experiencias de aprendizaje ricas en situaciones de participación.
De poco sirve insistir en ciertos valores si éstos no son objeto de aprendizaje, si no se planifican unidades didácticas en las que se trabajen expresamente, lo que requiere introducir en la planificación de aula contenidos que aborden lo transversal.
Los temas transversales están ligados a lo cotidiano, ya que reflejan las inquietudes sociales del momento.
El tratamiento de la transversalidad, exige otro modo de entender la escuela, más democrática, más participativa y abierta al entorno. Supone también activar las diversas habilidades intelectuales y socioafectivas que estimulan un proceso de enseñanza y aprendizaje comprensivo, crítico y creativo.

Libros de texto, lectura y valores.

En la elaboración de los libros de texto no se ha tenido en cuenta ni la realidad sociocultural de los alumnos, ni sus intereses; siguen abusando de las explicaciones teóricas, abarcan programas demasiado amplios, carecen de actividades creativas, no potencian una pedagogía de la investigación, plantean un ritmo de aprendizaje común a todos los alumnos sin atender a la diversidad ...
La mayoría de los alumnos rechaza el libro de texto, siendo partidarios de aumentar el número de lecturas y darle un carácter práctico a las actividades.
En los libros de texto actuales se han producido cambios como: reducción del espacio dedicado a morfosintaxis, mayor número de actividades relacionadas con la expresión oral y escrita, mayor claridad en la expresión, algunas actividades para realizar en grupo... Pero siguen presentando lecturas escasa y desconectadas de los intereses de los alumnos, carencia de actividades encaminadas a desarrollar el placer por la lectura...
Paralelamente, los textos para la lectura se han ido reduciendo y cuando no han dado lugar a “ otro “  libro de texto más, el llamado libro de lecturas, que aparte que del sacrificio económico que el mismo representa para las familias, acaba siendo, “ otro” libro diferente al utilizado para abordar los contenidos del área.

Valores morales y literatura: ( Josep Comellas) :

En la formación global de la personalidad de niños y jóvenes, en la educación de los valores que la escuela debe atender, juega un papel instrumental importante la literatura, los relatos de imaginación que sugieren pautas de conducta.
Una de las tareas difícil para el profesor es hacer que los niños entiendan las relaciones entre los diversos grupos humanos, provocar el valor de la solidaridad entre los pueblos del mundo.
Y surge la duda  sobre la educación de los valores morales.
Pero si la escuela olvida estos aspectos, pierde sus raíces: se negaría el principio de la formación global de la personalidad.

La biblioteca: instrumento en la educación de  los valores.

La educación es, en primer lugar, educación en valores.
¿ Qué valores debemos educar y cómo se determinan?:
Partiendo de la convicción de que la educación de los valores morales es una tarea de la escuela; se le puede atribuir este papel instrumental a la biblioteca del aula y del centro. Refiriéndose a los libros de la biblioteca además de los de conocimiento a los de imaginación, a los cuentos, a las novelas porque estos pautan las conductas.

Todo libro narrativo lleva valores estéticos  o antiestéticos y mensajes morales, y en los dos aspectos, literario y moral, permite que se le apliquen juicios de valor de los que no puede huir una escuela como institución educativa, transmisora de valores.

Lectura y proyecto educativo de centro:

Las estrategias de acción deben estar al mismo tiempo unidas, de forma básica, a un proyecto educativo, donde debe aparecer en primer plano el objetivo  de educar por el gusto a la lectura, como instrumento pedagógico que posibilite el surtimiento de un campo de valores en la conciencia de los alumnos, sujetos y objetos de la educación.
Es necesaria la intervención de todo el equipo de maestro en la formación de una comisión para la biblioteca, encargada de seleccionar los libros que deben constituir el fondo institucional de lectura dirigido a los alumnos. Esta comisión es imprescindible si se pretende que la biblioteca sea instrumento importante en la educación de los valores propuestos en el proyecto de escuela.
Según Josep Comellas,  la lectura bien orientada contribuye notablemente a la integración social  y a la estructuración de la personalidad por la interiorización de modelos conductuales.
La lectura de ficción pone en interacción los mensajes trasmitidos por el autor del relato, por su valor estético,  con su forma propia,  mesurada o alocada y obsesiva, su intencionalidad moralizadora o crítica y reflexiva, con el lector con su agrado de madurez personal.

Elección y orientación de las lecturas.
Josep dice que hay que tener en cuenta la edad del grupo al que van dirigidas las lecturas. Destaca una edad importante, entre los 12 y 16 años es muy importante guiar a los niños en sus lecturas porque es cuando van  a adquirir los valores concretos que presidirán la conducta futura.
También destaca como importante saber en la sociedad que nos encontramos a la hora de orientar en la lectura.
Dice que nuestra sociedad mantiene las ideas morales  de libertad y solidaridad pero en la práctica es dura, competitiva, y valora por encima de todo el éxito económico y el poder. Por ellos, no podemos formar a nuestros alumnos para la solidaridad, para la generosidad, si a su vez,  no los educamos en la fortaleza de espíritu, la audacia, el ingenio, la fuerza moral en la lucha día a día.
A la hora de elegir libro, es importante que sean libros en los que la sociedad se presenta tal como es, con humor e ironía,  con sarcasmo y pesimismo, pero con una base de fe en las personas y de fidelidad  con el ideal humanista.
Elegir aquellos relatos que puedan abrir horizontes  hacia los nuevos valores de convivencia y respeto por la naturaleza, con realismo.