Los estados financieros

Conviene que el comprador, sin ser necesariamente un especialista en finanzas, conozca sus elementos. Los estados financieros más importantes son: El Balance General BG, el Estado de Resultados o Pérdidas y Ganancias PYG y el Flujo de Tesorería FT. Asímismo, debe analizar otros aspectos que no se presentan en los estados financieros.

1.     Balance General

El Balance General es una relación de los bienes y derechos que posee una firma (Activos), los montos de las deudas y obligaciones con terceros (Pasivos) y el remanente, que es la diferencia entre los dos y se conoce como Patrimonio, es decir, lo que les pertenece a los dueños. Este informe mide la riqueza de la firma.

La relación entre estos grandes grupos -Activos, Pasivos y Patrimonio- es la misma relación de la partida doble:

Activos = Pasivos + Patrimonio

                                       

1.1.         Cuentas por cobrar

1.2.         Inventarios

1.3.         Inversiones temporales

1.4.         Activos fijos Finca raíz

1.5.         Activos fijos Maquinaria y equipo

1.6.         Cuentas por pagar

1.7.         Pasivos a largo plazo

1.8.         Otros pasivos

1.9.         Pasivos ocultos

2.     El Estado de pérdidas y ganancias o estado de resultados

Este informe se conoce también en el lenguaje “familiar” o cotidiano como P y G. El desarrollo de la actividad de una empresa, indica qué bienes o servicios vendió, cuánto le costaron a la firma los bienes o servicios que entregó a sus clientes, cuánto le costó mantener la organización para desarrollar su actividad y cuánto fueron las utilidades que le quedaron a los socios o dueños de la firma. El Estado de Resultados o de Pérdidas y Ganancias, refleja la actividad económica de una firma en un determinado período de tiempo. Este informe muestra la utilidad. La utilidad se puede indicar, en su forma más general, como:

Ingresos por Ventas (Facturación) - Costos y Gastos - Depreciación = Utilidad

3.     Razones financieras y análisis vertical y horizontal

Una forma de analizar los estados financieros es calcular las razones financieras y compararlas con las del sector. Las razones financieras se han dividido en cuatro tipos, para medir diversas situaciones que son de gran importancia en la vida económica de la empresa. Las principales herramientas para hacer este análisis son:

3.1.         Razones de liquidez: miden la capacidad de pago que tiene la empresa. 

3.2.         Razones de actividad: miden la efectividad y eficiencia de la gestión, en la administración del capital de trabajo.

3.3.         Razones de endeudamiento o apalancamiento: muestran la cantidad de recursos que son obtenidos de terceros para el negocio.

3.4.         Razones de rentabilidad: miden la capacidad de generación de utilidad por parte de la empresa.

3.5.         El Análisis Vertical

3.6.         El Análisis Horizontal

Las Razones de Liquidez

Estas razones miden la capacidad de pago que tiene la empresa en el corto plazo, en cuanto al dinero en efectivo de que dispone, para cancelar las deudas.

Son fundamentalmente dos: la razón corriente y la razón o prueba ácida.

Las Razones de Actividad

Las razones de actividad miden la rapidez con que las cuentas por cobrar o los inventarios se convierten en efectivo. Son un complemento de las razones de liquidez, ya que permiten precisar aproximadamente el período de tiempo que la cuenta respectiva (cuenta por cobrar, inventario), necesita para convertirse en dinero. Miden la capacidad que tiene la gerencia para generar fondos internos, al administrar en forma adecuada los recursos invertidos en estos activos.

Son fundamentalmente las siguientes: la rotación de inventario, la rotación de las cuentas por cobrar, período promedio de pago a proveedores, la rotación de activos totales, la rotación de activos fijos y el ciclo de caja.

Las Razones de Endeudamiento

Estos indicadores permiten conocer qué tan estable o consolidada se muestra la empresa observándola en términos de la composición de los pasivos y su peso relativo con el capital y el patrimonio. Se mide también el riesgo que corre quién ofrece financiación adicional a una empresa y determina igualmente, quién ha hecho el mayor esfuerzo en aportar los fondos que se han invertido en los activos: si lo ha hecho el dueño, o si es un esfuerzo de "terceros". Muestra el porcentaje de fondos totales que han sido proporcionados, ya sea a corto o mediano plazo. Se debe tener claro que el endeudamiento es un problema de flujo de tesorería y que el riesgo de endeudarse consiste en la habilidad que tenga o no la administración de la empresa para generar los fondos necesarios y suficientes para pagar las deudas a medida que se van venciendo.

Las razones más utilizadas son la estructura de capital, el endeudamiento, las veces que se ganan los intereses pagados y la cobertura de gastos fijos:

Las Razones de Rentabilidad

Estas razones miden el rendimiento de la empresa en relación con sus ventas, activos o capital. Es importante conocer estas cifras, ya que la empresa necesita producir utilidad para poder existir. Estos indicadores son de mucho uso, puesto que proporcionan orientaciones importantes para dueños, banqueros y asesores, ya que relacionan directamente la capacidad de generar fondos en la operación de corto plazo de la empresa. Todos los indicadores están diseñados para evaluar si la utilidad que se produce en cada período es suficiente y razonable, como condición necesaria para que el negocio siga marchando.

Cuando estos indicadores reflejen cifras negativas, estarán representando la etapa de desacumulación que la empresa está atravesando y que afectará toda su estructura al exigir mayores costos financieros o un mayor esfuerzo de los dueños, si se quiere seguir manteniendo el negocio.

Los indicadores de rentabilidad son muy variados, los más importantes y que se estudian aquí son: la rentabilidad sobre el patrimonio, rentabilidad sobre activos totales y margen neto sobre ventas.

El Análisis Vertical

Si se analiza un Estado de Pérdidas y Ganancias en términos porcentuales, en relación con las ventas, -análisis llamado vertical- se pueden calcular indicadores de utilidad, que inclusive pueden servir como punto de referencia para decidir acerca de negocios aislados. Por ejemplo, el margen bruto es uno de ellos (este porcentaje es el que corresponde a la utilidad bruta sobre ventas). Si se conoce el punto de equilibrio de una firma -que se calcula utilizando el margen bruto del negocio y su cálculo se ilustra más adelante- y se sabe que ya superó ese nivel de ventas, se pueden realizar negocios aislados atendiendo sólo el margen bruto que éste produce. Por ejemplo, se puede aceptar un negocio propuesto por un vendedor, aunque su margen bruto individual no supere el margen bruto estándar o esperado. O viceversa.

Análisis Horizontal

El propósito de este análisis es examinar el comportamiento (crecimiento o descenso) de las partidas de los estados financieros. Se calcula entonces el porcentaje en que han cambiado los diferentes rubros. Los indicadores del análisis horizontal, se calculan dividiendo el dato del año más reciente, entre el dato correspondiente del año anterior y restándole 1. Por medio del análisis horizontal se puede estudiar el comportamiento de un rubro en particular e identificar por medio de otro tipo de análisis (causas externas o internas), los orígenes de estas variaciones. Algunos de estos análisis se pueden hacer alrededor de la historia de la empresa, capacidad de la gestión empresarial y el proceso de acumulación del capital productivo en la empresa.

4.      El flujo de tesorería

En el Flujo de tesorería se muestran todos los flujos de dinero entre terceros (clientes, proveedores y accionistas) y la firma. El flujo de efectivo a su vez, determina el estado de liquidez de la firma, o sea la cantidad de dinero con que se cuenta en un momento dado. Aquí se registran todos los ingresos y egresos que ocurren en el momento en que se reciben o se pagan. Esto es, la recuperación de cartera, que corresponde a las ventas realizadas en fechas anteriores, se registra cuando los clientes pagan los desembolsos por pago de utilidades, de intereses o de abonos a capital que se registran cuando ocurren; las prestaciones y las cuentas de los proveedores se registran cuando se pagan, aunque la materia prima y la mano de obra hayan sido utilizadas con anterioridad. El Flujo de tesorería, es el instrumento más útil para determinar y controlar la liquidez de la empresa o del proyecto. Con base en él, se establecen las necesidades de financiación, o sea si se debe prestar o no, en qué cantidades y en qué momento o cuándo se tendrán excedentes de liquidez para invertirlos en forma adecuada. También se puede decidir por ejemplo, sobre la conveniencia de modificar las políticas y exigencias en los recaudos de cartera y de pagos a proveedores. Como el Flujo de tesorería indica el nivel de liquidez -el saldo en bancos- incluye todos los ingresos por ventas y egresos del Estado de Resultados o de Pérdidas y Ganancias y además cualquier otro ingreso por otro concepto que se produzca: por ejemplo, los ingresos debidos a préstamos recibidos, inversiones liquidadas, ventas de activos etc. y los egresos debidos a pago de préstamos, intereses, utilidades o dividendos, inversiones, impuestos, etc. (observe que la depreciación no es un flujo de dinero). 

Algunos elementos típicos ¾no se pretende ser exhaustivo¾ que se incluyen en un ft son:

Ingresos

Egresos

Recaudos de cartera

Pago a proveedores de bienes y servicios

Préstamos recibidos

Salarios y prestaciones

Aportes de socios

Intereses

Venta de inventarios

Amortización de deudas

Venta de activos fijos

Arriendos

Venta de otros activos en general

Gastos generales

Rendimientos de inversiones (intereses)

Publicidad

Recuperación de inversiones

Compra de activos

Anticipos de clientes

Aportes parafiscales (ISS, Cajas de compensación, etcétera)

Recaudo de IVA (está incluido en la cartera)

Utilidades o dividendos repartidos

Recuperación de préstamos a terceros

Impuestos de renta, complementarios, etcétera, incluida la restitución del IVA recibido

Ingreso de intereses por préstamos a terceros

Inversiones de excedentes